Más de 4 millones de personas en todo el mundo padecen enfermedad renal terminal que requiere hemodiálisis, un tratamiento en el que una máquina filtra los desechos de la sangre. La hemodiálisis es un paso previo al trasplante de riñón. Para prepararse, los pacientes suelen someterse a una cirugía que conecta una arteria con una vena del brazo, creando una fístula arteriovenosa (FAV) que permite que la sangre circule por la vena durante el tratamiento. Sin embargo, en aproximadamente el 60% de los casos, la FAV no funciona debido al estrechamiento de la vena, lo que representa un obstáculo importante para la efectividad del tratamiento.

La ansiedad se ha convertido en uno de los problemas de salud mental más comunes en el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), millones de personas experimentan síntomas relacionados, que van desde preocupaciones constantes hasta ataques de pánico.