Promover la prevención, reconocer las señales de alerta y acceder a un diagnóstico oportuno amplía las oportunidades de tratamiento frente al cáncer de pulmón.

El diagnóstico tardío incrementa la carga para los pacientes, sus familias y los sistemas de salud.

Se estima que entre el 2% y el 3% de la población adulta a nivel mundial podría presentar niveles elevados de potasio (K+) en la sangre —por encima de 5,0 mmol/L—, una condición conocida como hiperkalemia o hiperpotasemia. Su prevalencia varía significativamente en personas con enfermedades como la enfermedad renal crónica, la insuficiencia cardiaca o la diabetes. A pesar de su impacto, continúa siendo una condición médica poco visible, frecuentemente subdiagnosticada y asociada a complicaciones graves, incluyendo arritmias potencialmente fatales, así como un mayor riesgo de hospitalización y mortalidad cardiovascular.