En entrevista con El Diario de Honduras, la doctora Sandra Rodríguez, especialista en endocrinología, abordó los principales aspectos del hipotiroidismo, una enfermedad que, según explicó, suele avanzar de forma silenciosa debido a la inespecificidad de sus síntomas y a su progresión gradual.
La especialista señaló que el hipotiroidismo puede pasar desapercibido porque sus manifestaciones iniciales —como fatiga, aumento de peso, sensibilidad al frío o cambios en el estado de ánimo— suelen atribuirse a factores cotidianos como el estrés, la falta de descanso o el paso del tiempo. En ese sentido, advirtió que el reto clínico radica en que estos síntomas no se presentan de forma aislada, sino que se acumulan progresivamente.
Rodríguez indicó que la sospecha de una alteración tiroidea surge cuando varias de estas manifestaciones persisten durante semanas o meses sin una causa aparente. “En esos casos, es importante escuchar al cuerpo y buscar una evaluación médica”, enfatizó.
Entre las principales señales de alerta, destacó el cansancio constante que no mejora con el descanso, el aumento de peso sin cambios en la alimentación, la sensibilidad al frío, el estreñimiento persistente, la caída del cabello y las alteraciones en el ciclo menstrual. Aclaró que no es necesario presentar todos los síntomas para una evaluación, sino la persistencia o combinación de varios de ellos.
La especialista explicó que el proceso diagnóstico inicia con una valoración clínica y se complementa con estudios de laboratorio, siendo la medición de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) el primer paso, junto con pruebas como la T4 libre para una evaluación más completa.
En cuanto a los grupos de riesgo, señaló que las mujeres tienen entre cinco y diez veces más probabilidad de desarrollar alteraciones tiroideas, especialmente durante el embarazo, el posparto y la menopausia. También mencionó mayor predisposición en personas con antecedentes familiares de enfermedades tiroideas, enfermedades autoinmunes o trastornos hormonales previos.
Sobre la importancia del diagnóstico temprano, advirtió que un hipotiroidismo no tratado puede afectar progresivamente la calidad de vida, provocando problemas de concentración, memoria y estado de ánimo, además de alteraciones metabólicas como colesterol elevado y mayor riesgo cardiovascular. Asimismo, puede impactar la fertilidad y complicar el embarazo. Agregó que entre el 6% y el 20% de la población podría presentar alteraciones tiroideas sin saberlo.
Finalmente, Rodríguez destacó la necesidad de fortalecer la educación en salud en Honduras para mejorar la detección temprana, ya que muchas personas no relacionan los síntomas con una posible alteración tiroidea y no buscan atención médica. Asimismo, subrayó la importancia de llevar esta información a la atención primaria y promover herramientas informativas que ayuden a identificar señales de alerta, como el test disponible en MideTuTiroides.com de Merck Centroamérica. “La detección temprana sigue siendo clave para un mejor pronóstico y calidad de vida”, concluyó.
