En un acto que reafirma el compromiso con el desarrollo social del país, Funazúcar, la fundación de la agroindustria azucarera de Honduras, y la Asociación CEPUDO oficializaron la firma de un convenio que consolida 18 años de alianza estratégica en beneficio de miles de familias hondureñas que residen en las zonas de influencia azucarera.
A lo largo de casi dos décadas de trabajo conjunto, esta alianza ha permitido la movilización de 485 contenedores de ayuda humanitaria, impactando de manera directa a comunidades vulnerables a nivel nacional.
Solo en los últimos tres años se han distribuido seis contenedores de arroz fortificado (MannaPack) y harina, superando las 220,000 libras de alimentos entregados.
Sumado al apoyo alimentario, a través del convenio también se logró distribuir seis contenedores de vitaminas prenatales, lo que representa un beneficio para más de 300,000 personas, especialmente mujeres embarazadas y adultos mayores.
El trabajo coordinado también ha hecho posible la construcción de 10 clínicas y 10 centros educativos, ampliando el acceso a servicios de salud y educación en las zonas que más lo necesitan.
Además, en los últimos años se han entregado 167 sillas de ruedas a personas con discapacidad y se han construido tres pozos, contribuyendo al acceso al agua potable en distintas comunidades.
Más allá de las cifras, este convenio ha sido clave para que el sector azucarero pueda adquirir y canalizar productos esenciales para llevar alimentos a las comunidades azucareras en momentos de crisis, como inundaciones, sequías e incluso situaciones de inestabilidad en el país.
Gracias a esta alianza, se ha logrado asistir oportunamente a niños, mujeres embarazadas, adultos mayores y familias en condición de vulnerabilidad, especialmente en etapas difíciles para Honduras y para las zonas productoras de azúcar.
La buena ejecución de este convenio ha permitido que la ayuda llegue de manera efectiva a quienes más la necesitan, convirtiéndose en un ejemplo de cómo una alianza estratégica bien gestionada puede generar resultados concretos en el desarrollo comunitario.
El impacto alcanzado no solo se mide en infraestructura o en toneladas de alimentos distribuidos, sino también en vidas atendidas, comunidades fortalecidas y esperanza brindada en momentos críticos.
De cara a 2026, el nuevo convenio contempla la distribución de 34 contenedores adicionales de donaciones, así como el impulso de una nueva campaña de arroz fortificado para continuar fortaleciendo la seguridad alimentaria.
Entre los proyectos de infraestructura se proyecta la construcción de dos clínicas, una en Villa de San Francisco y otra en Marcovia, ambas actualmente en proceso de financiamiento. Asimismo, se gestiona la construcción de una clínica en la zona de Azucarera Choluteca, además de la distribución de más sillas de ruedas para personas que lo requieren.
Con esta firma, Funazúcar y CEPUDO reafirman su compromiso de seguir trabajando unidos para promover el desarrollo humano, la inclusión social y mejores condiciones de vida para las comunidades hondureñas, demostrando que la cooperación sostenida en el tiempo puede convertirse en un motor real de transformación social.
