La gastronomía es una industria que cambia al ritmo de las personas, las tendencias y los desafíos de cada época. Adaptarse, reinventarse y encontrar nuevas formas de crear son parte de una profesión que, al igual que una buena receta, se transforma sin perder su esencia. Bajo esta mirada, la Escuela de Gastronomía de la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC) celebra sus primeros diez años de trayectoria con una jornada dedicada a la resiliencia, la pasión y la evolución.
Bajo el concepto "Sabores que resisten; 10 años de resiliencia, pasión y evolución", la celebración reúne a estudiantes, docentes, egresados, autoridades académicas, representantes de la industria gastronómica y chefs invitados para conmemorar una década de formación y, al mismo tiempo, conversar sobre los retos y oportunidades que enfrenta actualmente el sector.
Más que una celebración de aniversario, la jornada propone una mirada hacia el futuro de la gastronomía y al papel que tiene la formación académica en la preparación de profesionales capaces de responder a una industria cada vez más dinámica.
"La gastronomía nos enseña que siempre hay una manera de transformar los ingredientes, de encontrar nuevas posibilidades y de crear algo distinto. Esa capacidad de adaptarse también define a quienes eligen esta profesión. Estos diez años representan una historia de aprendizaje, pero también una mirada hacia todo lo que todavía podemos construir desde la academia y junto a la industria", expresó la Arq. Carmen Irene Paz, Decana de la Escuela de Arte y Diseño de UNITEC.
Una industria que aprende a resistir
Como parte de la jornada, se desarrolló el panel "Adaptarse o reinventarse: lo que busca la industria hoy", un espacio de conversación en el que representantes del sector compartieron sus perspectivas sobre las nuevas demandas de la industria gastronómica y hotelera, así como las competencias que requieren los profesionales para desenvolverse en un entorno en constante transformación. Este panel contó con la participación de Agustín Torres, Christian Pagels, Karla Lagos, Mandy Bermúdez, Mirko Cuculiza y Salvador Casasola, bajo la moderación del chef André Schrei, Jefe Académico de Gastronomía de UNITEC.
Este intercambio permitió poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa la celebración: ¿qué necesita hoy la industria de los profesionales que se están formando?
Posteriormente, la agenda continuó con la participación del chef Salvador Casasola Cruz, profesional con trayectoria internacional en México, Costa Rica, España y Honduras, impartió la conferencia "Cocinar en tiempos difíciles: resiliencia en la gastronomía moderna".
Desde su experiencia en liderazgo operativo y desarrollo de conceptos culinarios, Casasola abordó cómo los cambios y las crisis pueden convertirse en oportunidades para innovar, liderar y fortalecer una propuesta gastronómica.

Del aula a la experiencia gastronómica
Durante el evento se celebraron espacios de práctica de la Escuela de Gastronomía, con la Exposición Gastronómica "Sabores resilientes: creatividad desde el aula", donde el talento y la creatividad de los estudiantes fueron protagonistas.
La programación continuó con dos Master Class simultáneas a cargo de dos egresados de UNIREC: "Reinventando lo tradicional", a cargo del chef Roberto Espinal, y "Ligereza que resiste", impartida por la chef y consultora gastronómica hondureña Analucía Icaza, quien cuenta con formación especializada en dirección de negocios gastronómicos.
Diez años que miran hacia adelante
El cierre de la jornada estuvo dedicado a las historias que demuestran que la resiliencia también se aprende haciendo. El foro "Historias que inspiran: resiliencia en acción" reunió a Andrea Gabrielle, Erlin Solórzano, Klaever del Cid, Nery Pineda, Roberto Espinal y Sofía García, bajo la moderación de Daniela Casco, quienes compartieron experiencias y aprendizajes sobre los caminos que han recorrido dentro de la gastronomía.
Con esta celebración, la Escuela de Gastronomía de UNITEC conmemora una década de trayectoria poniendo en el centro aquello que ha definido su recorrido; la formación práctica, la creatividad, la capacidad de adaptación y la conexión con una industria que nunca deja de evolucionar.
Diez años después, los sabores que comenzaron a construirse en las aulas continúan encontrando nuevos espacios para crecer. Porque en gastronomía, como en la vida, resistir no significa permanecer igual; significa tener la capacidad de transformarse sin perder aquello que nos hace únicos. Y esa es precisamente la historia que hoy celebra la Escuela de Gastronomía de UNITEC, diez años de pasión que se transforma en conocimiento, de conocimiento que se convierte en experiencia y de experiencias que trascienden el aula.
