Durante el 2018, no hubo un sector económico que se salvara de un ataque cibernético. Según datos de la firma global EY, líder en servicios de consultoría, auditoría, impuestos, transacciones y legal las empresas más atacadas fueron aquellas con un vínculo directo con el consumidor, por ejemplo, banca, telecomunicaciones, consumo masivo, salud, educación, e incluso, hotelería.

Una publicación de Kotaku lo deja en claro: es demasiado fácil hackear la Playstation Classic, la nueva nostálgica pieza que busca recuperar la experiencia de la primera consola de Sony.

Aunque el portal recientemente lanzó su servicio Youtube Premium en Chile, su sistema de suscripción dejará de funcionar como tal en el corto plazo. Los resultados de su apuesta, en la que pedían un pago mensual para acceder a contenido exclusivo de series como la secuela de Karate Kid llamada Cobra Kai, los llevarán a dejar de lado el modelo.

La disrupción impacta todas las industrias y el sector salud no es la excepción. El nuevo ecosistema de la salud y el bienestar integra tecnologías emergentes, plataformas de redes sociales y productos de consumo masivo como nunca antes en la historia. Esta es la promesa de la salud reinventada: el giro hacia un paradigma totalmente diferente de la salud, que es predictivo, personalizado, proactivo y participativo.

Google Plus es una red social que casi nadie usó. Sus características más atractivas eran las videollamadas, un muro sospechosamente parecido al que en el momento de su lanzamiento tenía Facebook y varias propuestas fallidas, entre ellas el concepto de “círculos” de amigos o colegas, mucho más cercano a la masonería que a cómo funcionan las redes sociales exitosas tipo Instagram.

Una de las preguntas más frecuentes que escuchan los empleados de talleres mecánicos o gasolineras cuando reciben a sus clientes es: “¿Qué lubricante debo usar para mi carro?”. Pero no se preocupen, esa duda es normal para todos aquellos que tratamos de darle buena “vida” a nuestros vehículos. Aunque nos parezca uno de los temas más complejos, en realidad es muy sencillo.  En el comercio se pueden encontrar muchas marcas que ofrecen lubricantes que plantean ser ese líquido vital para los carros, ya se vehículos livianos o pesados, de 2 tiempos o 4 tiempos.  Lo importante es verificar que el producto que elijamos cumpla con los requerimientos mínimos del fabricante del motor.  Recordemos que algunas de las funciones principales de los aceites son: “Lubricar” evitando la fricción, “Limpiar” y “Enfriar” los componentes internos de los motores.

Instagram está probando nuevos cambios en el diseño de los perfiles de los usuarios en su plataforma. Según anunció la propia compañía a través de su blog, estos cambios están orientados a hacer que la sección de la biografía sea “más fácil y más limpia de usar”.